Vender productos es la simplificación de una actividad comercial. Pero para venderlos, previamente hay que hacerlos. Y antes de ello, diseñarlos.
Cuando Kretz decidió enfocar sus decisiones en la gente, también asumió que el diseño de sus productos estaría enfocado en las personas. Así, como
parte de este proceso integral en la empresa, desarrolló un concepto que guía la investigación y desarrollo para nuevos productos.
La filosofía de diseño de Kretz se basa en la concepción humana de la ecología y la pasión por mejorar su calidad de vida, imaginando soluciones inclusivas y sustentables, y anhelando la síntesis, la simplicidad, la armonía y la racionalidad estructural.
Actualmente, el genoma humano, como escencia del ser humano, es la herramienta inspiradora del diseño de los nuevos modelos. Tanto en sus funcionalidades como en sus formas, son el resultado del pensamiento y la experimentación en pos de encontrar soluciones cada vez mas adaptadas al hombre y a sus necesidades.